Los mercados de abasto en América Latina son considerados como espacios de alto riesgo para la transmisión del Covid19.

Tradicionalmente estos mercados de abasto han funcionado bajo una lógica de aglomeración. Esta misma lógica de aglomeración se ha convertido, en estos tiempos en un problema para los municipios y para las entidades de salud de diversos países en la región.

Mercado de abastos “Moshoqueque”, Chiclayo – Perú

Tomando en consideración las medidas aplicadas, podemos encontrar una tendencia generalizada de : i) restringir los horarios de atención, ii) implementar medidas de bioseguridad, y iii) desconcentrar los mercados a través de mercados móviles o mercados itinerantes. Esta tercera medida es una práctica, bastante frecuente en muchas ciudades en América Latina a través de « ferias » o « mercados de productores ». Apoyados en este tipo de experiencias, muchos municipios han implementado estos “mercados itinerantes” como respuesta ante la urgencia sanitaria del Covid19.

En esta perspectiva quiero compartirles la experiencia de los mercados móviles de la ciudad de La Paz (Bolivia). La ciudad de La Paz fue la primera ciudad en América Latina en implementar esta iniciativa pero desde una estrategia integral.

La ciudad de La Paz se ubica a más de 3.500 metros de altitud, y cuenta con una población aproximada de 1 millón 10 mil habitantes. Administrativamente está dividida en 9 macrodistritos, en donde se encuentran Subalcaldías que coordinan con los 23 distritos que conforman la ciudad.

Los mercados móviles nacen como un plan del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, a través de la Secretaria de Desarrollo Económico que conformó un Comité Multi Institucional denominado : « Comité por alimentar la ciudad de La Paz ». Este Comité creó una estrategia definida en tres principios :

  1. La articulación de los productores locales del área metropolitana y de municipios vecinos como socios estratégicos.
  2. Garantizar la cadena de abastecimiento evitando los desplazamientos, y
  3. Desconcentrar los mercados de abasto tradicionales.

La estrategia fue operacionalizada por la Agencia de Desarrollo Económico Local – ADEL, y para ello se fijó 3 objetivos. El primero ; atender a los sectores de población que se encontraban alejados de los mercados de abasto tradicionales.

De este modo, ADEL en coordinación con las Sub Alcaldías definió una serie de criterios para establecer en donde se iban a establecer estos mercados móviles. El principal criterio era el número de familias a atender. Es así que se creó un cronograma que se socializó entre los actores, sobretodo entre los productores y se difundió a través de todos los medios posibles. Desde el inicio de la experiencia ADEL ha atendido en promedio a 4 distritos por día. Según una primera evaluación establecida el día 8 de mayo, ADEL logró atender a través de 80 mercados móviles a 21 distritos y beneficiado a 32 mil familias.

El segundo objetivo: generar una dinámica « integradora » de los productores agropecuarios locales. Dado que esta iniciativa se inserta en una estrategia que ADEL venía desarrollando desde un buen tiempo atrás se contaba con los contactos de los productores y sobre todo con la confianza de los mismos.

El tercer objetivo: evitar a los intermediarios y el incremento del precio final de los productos.

Hacia mediados del mes de abril, a los productores agropecuarios que ya estaban participando en los mercado móviles, se les sumó el sector industrial / comercial de productos envasados : abarrotes, productos de limpieza, productos carnicos,… ampliando de esta manera la oferta de los mercados móviles, y consolidando una dinámica económica que según la evaluación del 8 de mayo, generó ingresos por aproximadamente 1 millón de Bolivianos (Bs), que representa poco menos de 150 mil dólares americanos. Logrando mantener cerca de 3 mil puestos del sector, lo que ha permitido asegurar un cierto nivel de ingresos, y beneficiar a un gran número de familias mediante un consecuente ahorro.

El resto de mercados de abasto y de supermercados han continuado trabajando de manera normal, obviamente siguiendo las recomendaciones de horarios de atención que ha definido el gobierno para evitar los desplazamientos. En la ciudad de La Paz en tiempos normales, existen 83 mercados de abasto y 3 cadenas de supermercados que cuentan con 15 locales.

De ese modo, si consideramos desde el inicio de la actividad (1° de abril) hasta la evaluación del día 8 de mayo (aproximadamente un mes) el municipio de La Paz logró duplicar la oferta de mercados de abasto generando de esta manera un impacto económico logrando mantener la cadena de abastecimiento, controlar la movilización de personas, y evitando también de esta manera los contagios.

Imagen tomada de la “Cartilla Mercados Móviles Municipalidad de La Paz”

Para esta actividad se movilizaron cerca de 200 funcionarios municipales cumpliendo tareas de desinfección de lo espacios antes y después de la implementación de los « mercados móviles », controlando el peso, los precios y la especulación, y también controlando el cumplimiento de las medidas de bioseguridad.

Es importante añadir la experiencia de la asociación público privada a través de la cual la Cervecería Boliviana Nacional facilitó la logística de transporte de los productores y sus productos desde las centros de producción hasta los lugares en donde se iban a implementar estos « mercados móviles » en cada uno de los distritos.

Los resultados globales de esta experiencia tendrán una relación directa con la evolución de la pandemia en Bolivia y con la manera como se vayan dando las siguientes fases, sobre todo la fase de desconfinamiento. Sin embargo lo que es claro para el Secretario de Desarrollo Económico de la ciudad, el Sr. Sergio Siles, es que esta iniciativa tiene un correlato con la estrategia municipal de « centralidades urbanas » y la habilitación de nuevos servicios que van a ser demandados por la población. En ese sentido se está implementando un Sistema de Certificación para garantizar un estandar de calidad, de precio justo, de orden y seguridad.

El principal valor que quiero destacar de esta experiencia es la capacidad de implementar una respuesta, una estrategia integral ; pero sobre todo implementando un sistema de evaluación constante que ha permitido medir las expectativas de los productores pero también la experiencia del usuario e introducir ciertas mejoras para ampliar la oferta al público usuario.

Si bien la estrategia de los mercados móviles es una estrategia coyuntural es importante destacar que los responsables y las autoridades locales han visualizado el potencial transformador que tiene este tipo de iniciativas para convertirlas en respuestas de caracter más permanente con su impacto, el valor social y la resiliencia urbana.

Por ejemplo ; en Perú, hay una propuesta que va en esa dirección que es orientada por el Colegio de Arquitectos del Perú y por la Universidad UCAL que plantean establecer módulos de mercados lineales en las calles.

Si usted conoce alguna otra experiencia similar en la forma o en el potencial de inspiración para respuestas en otros contextos diferentes, le agradecería mucho que pueda comunicarse conmigo debajo en la sección de comentarios a través de la dirección de e-mail: luisbuezo@hotmail.com para documentar esa experiencia y difundirla en este blog.

Mercados móviles: una política integral para evitar aglomeraciones y desconcentrar servicios durante la pandemia del Covid19. La experiencia de La Paz, Bolivia

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